--Hey mono, usté que va adelante, prendame ese foco ahí que esta ojcureciendo rápido pe.
Federico acomodándose el sombrero, se estiro para activar el switch que encendía el reflector responsable de alumbrar el camino a seguir. como no alcanzaba, tuvo que hincarse un poco y recostarse sobre la barcasa, en esa maroma su celular cayó del bolsillo de la camisa a la superficie del bote donde el agua estancada lo recibió afortunadamente, y digo afortunadamente porque estuvo a pocos centímetros para ir a dar a las oscuras aguas que los remolcaban.
--Miercoles, lo que faltaba, avee maria, será ponerlo a secar a lo que llegue, Caliche hermano, todavía falta mucho pa llegar? pregunto Federico malhumorado
--Fresco mijo, que todavía nos queda como media horita de camino, así que relájese y disfrute del viaje.
--Ay mijo, ejta nervioso, lo veo como intranquilo?, vea joven, relajese que estás aguaspor acá son calmas, vea, yo por lo menos llevo 20 años pasando y me conozco cada tronco que hay de aquí para allá, además calí maniobra muy bien, no hay que tenerle miedo a la noche, le voy a decir algo, vea, aunque la gente no lo crea aveces es mejor cruzar en la noche, no sentís esa tranquilidad en medio de la oscuridad, solo escuchá el sonido del agua y de los grillos, relajate, estás a salvo mijo, no hay de que temer, sentí el abrazo de la tierra, cerra los ojos....
Federico no hallaba la hora de llegar rápido a tierra firme, el había navegado por el río pero nunca de noche y menos huyendo, lo cual lo mantenía en un constante estado de ansiedad y nerviosismo. La brisa golpeaba sobre sus apabilados rostros y poco a poco la temperatura comenzaba a descender, el bote rebotaba contra el agua en movimientos bruscos sobre todo en proa, donde se encontraba Federico, Janeth se abrasaba a su abuela que cantaba con vehemencia una melodia nostalgica poco comprensible , mientras Federico yacía sentado sobre un bulto de trigo y se fumaba un cigarrillo mirando hacía atrás las lucesitas que poco a poco se iban desapareciendo tras la estela de aguadiesel que devolvía el motor.
--Vea mono, si ve allá al fondo esas lucesitas y esa carpa como azul, enfoqueme hacía ese lado la bombilla hermano.
--Y esa vaina, venga a que vamos a parar, no me diga que llegamos tan rápido
--Oigan a este, no papá es que voy a parar a tanquear, porque estamos cortos de provisiones hermano.
--Uy pero como así hermano y por que no tanqueo antes, luego no alcanzamos a llegar con lo que tiene ahí.
--Pues de llegar llegamos pero no voy a arriesgar la salud del motor, más bien aproveche se baja y se estira que lo veo todo engarrotado ome.
--Bueno hermano, hagale pues, tanquee esa vaina pero así como de afán, que maricada con usted.
--Mijo, vea, vaya recogiendo esa cuerda ahí, cojala desde adelante, cojala cortica, esaa vainaa, amarre ahí, pues. Esaa vainaa hermano, si ve que no fue tan grave. Perenme dos minuticos ahí, ya vuelvo.
Federico amarró la cuerda a la balsa flotante y ya estaban asegurados a un islote artificial que se mantenía flote por efecto de unas canecas de pvc amarradas a una estructura de fierros retorcidos y oxidados, don carlos se bajo de la canoa y entro en la bodega movible, con el motor apagado y la barca descansando sobre la estación fluctuante la arenilla atacaba sin contemplaciones, un remolino de mosquitos se apoderaba de las canoas y examinaba detenidamente a los pasajeros y las provisiones alimenticias de doña. Federico impaciente, decidió entrar a pedir un baño, al entrar a esta estructura, se percató que algo de ilegal flotaba en el aire, un par de pesqueros descamisados con cara de pocos amigos, despachaban gasolina de contrabando mientras interrumpían un juego de parqués. Don Carlos negociaba con los tipos un timbo de diesel en un español bastante incomprensible, a lo que Federico interrumpe de momento la conversación:
--Noches, caballeros, un favor, no tiene un bañito por ahí que me preste patrón
Uno de los malencarados le señalo el camino con la mirada
Federico avanza un par de pasos y gira a la izquierda y encuentra una puerta azul entreabierta, allí encuentra lo que al parecer había sido un inodoro en algún momento, ahora eran piezas que se negaban a desaparecer sobre un destrozado piso pertrechado de madera mojaba y roída, a sus pies se abría un agujero que daba directamente al río, ese era el preciso lugar donde se suponía quedaba el sanitario, ahora solo era una letrina navegante, una oda a la destrucción de las necesidades fisiológicas, así mismo tuvo que orinar ahí, pues no había de otra. El olor a diesel combinado con amoniaco era agobiante-
Al salir del baño, se percato que Don Carlos ya no estaba con los tipos, así que camino hacía los señores y les dijo:
--Gracias hombre, muy amable.
--Dos barras pelao
--Jumm, no jodás hermano.... tenga pues, mijo y hagame un favor, usted vende algo de tomar
--Pues hay refrescos y cerveza
--Véndame tres cervecitas ahí hágame el favor
--nueve mil pesos,
--Ya untado el dedo, dicen por ahí-
--Caliche, tome hermano pa que se refresque
--Uy, gracias mijo, que detallazo pero no puedo tomar mientras trabajo, cuando encayemos allí bajan los de la federal a inspeccionar el bote y donde me cojan con tufo, llevo del arrume. Además ya estoy viendo que me va tocar quedarme esta noche allá porque ese regreso va a estar pasado por agua y yo así no me devuelvo. Allá nos las tomamos pelao.
--Bueno hermano, arranque pues, vea doña tomese una fria pa que espante ese mosquerio
--Gracias mijo, pero yo no bebo alcohol, y uste tampoco debería
--Bueno doña, yo no debería haber hecho muchas cosas que ya hice, pero que se le va a hacer.
La cervezas tenían un leve sabor a gasolina, sin embargo eso no era importante en ese momento para Federico, daba gracias a Cali por haber parado en aquel fluctuante mercado ilegal.
--Federico, me dijo que se llamaba, verdad?
--Si como no, seño.
--Mijo, y disculpe el atrevimiento, y usté a que va para Santa Rosa, pues pregunto porque es muy raro ver gente así como usté cruzando y sobre todo en la noche.
--Ah no doña, voy es de rapidez a hacer unas vuelticas, lo que pasa es que yo hago parte de un grupo de investigación y tengo que ir a tomar unos datos sobre las precipitaciones.
--Precitipa...qué? y ejo que es?
--Las lluvias mi doña, las lluvias, yo trabajo para una ONG con el tema del calentamiento global, me entiende?
--Ahh, bueno, de todas forma cualquier cosa que neesite allá me avisa, mi hermana vive ahí en un ranchito cerca a la orilla allá yo me quedo con la janethsita siempre que voy, y usté joven ya sabe donde se va a quedar, porque allá no hay hoteles cinco estrellas ni nada así como para el señor, no ?
--Le agradeceria, aun no tengo donde quedarme pero ahora que llegue consigo algo-
--Mijo porque si quiere yo lo puedo ubicar, allá donde mi hermana hay esteras de sobra o hay garfios para colgar la hamaca, me imagino que trajo hamaca?
--Ehh, no, no señora, la verdad no traje, yo vine fue a pasar un par de días y ya.
--Ay mijo, que pecao, de todas formas es bueno que vaya sabiendo que estamos en medio de la selva y si uste se llega a quedar dormido a la interperie se lo comen vivo la arenilla, sin contar el resto. La verda verda no entiendo todavía porque un joven como a usted lo mandan para acá, donde no hay es nada. Y perdone la preguntadera, pero así como cuanto tiempo se piensa quedar el joven?
--No, solo un par de días mientras recojo una información y conozco un poco el lugar.
--Ah bueno mijo, que bueno, eso si le digo que se va a aburrir un poco, allá solo hay un par de restaurantes al que llegan pocos turistas los fines de semana y el resto son chozas y eso si mucha naturaleza, lo mejor que puede hacer si quiere conocer es coger una canoa rio abajo, pues como esta zona es pantanosa, eso se lo tragan los charcos si anda a píe selva pa adentro, se lo puede tragar la tierra, así que lo que hace la gente es navegar la varzéa desde afuera hacía adentro. Yo no creo que usté se amañe mucho allá, así como lo veo le doy unos cuatro días, ciertoo caliche??
--Por mucho una semana mi doña, estos manes así no aguantan el rigor...

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